El poder de la fabulación en el cine negro de Zózimo Bulbul

Fotograma de la película Alma no Olho, 1974, dirigida por Zózimo Bulbul.
25 Junio 2026
Revista América Latina
Palabras Kariny Martins
Traducción Nicolás Gelormini
4 min de lectura
En Alma no Olho, el cineasta negro brasilero Zózimo Bulbul abre espacio a una imaginación que huye de la modernidad occidental reconstruyendo una representación corporal que desafía estructuras raciales.
Cómo y por qué se escribe una historia de la violencia, pregunta la historiadora Saidiya Hartman. Al relacionar la materialidad de los archivos de mujeres durante el proceso de desplazamiento transatlántico con los relatos de las violencias sufridas durante ese recorrido, Hartman propone una nueva lectura de los archivos a partir de esa materialidad. Esta lectura ella la denomina fabulación crítica: la reformulación de la narrativa a través de la imposibilidad de recrear el pasado. En Brasil, ya perlo menos desde la década de1970 las políticas de representación vienen siendo cuestionadas por artistas negres que se ven en el trance de amoldarse a formas establecidas por esos discursos.

Fotograma de la película Alma no Olho, 1974, dirigida por Zózimo Bulbul.

Alma no Olho (Alma en el ojo) es una película de 1974 dirigida por Zózimo Bulbul, considerada una referencia para lo que hoy se concibe como Cines Negros en el Brasil, por haber desafiado las políticas de representación. La película comienza con un close up de los ojos de Bulbul, que llenan todo el espacio del cuadro. Los ojos, que están abiertos, inician un movimiento de desplazamiento hacia los costados y así abren la narración. Alma no Olho presenta un cuerpo negro y fragmentado que en los primeros minutos de la película está mostrado a través de recortes: ojos, boca, oreja, hombros, axilas piernas, nalgas. La narración, sin embargo, apunta a una totalidad pues trae a un único cuerpo historias de cuatro siglos de presencia negra en el Brasil sin que se diga una sola palabra. Desde la desnudez, el protagonista pasa a vestir trajes de matriz africana, vuelve luego a la desnudez pero encadenado con cadenas blancas para, aún preso, llevar después un traje blanco y finalmente romper sus cadenas.
La narración en blanco y negro de Bulbul se pone en movimiento para contar una historia que en sí ya es fragmentaria. Al mezclar diferentes pueblos africanos en el tránsito a Brasil, el tráfico de personas negras hizo que las historias de los pueblos se perdieran. Simultáneamente se crearon nuevas historias que resultaron en lo que se conoce como cultura afrobrasilera.

Fotograma de la película Alma no Olho, 1974, dirigida por Zózimo Bulbul.

En el título la película cuestiona la objeción histórica a la que fueron sometidos muchos cuerpos negros en el continente africano y en la diáspora: la negación del alma y de su propia constitución existencial por parte del pensamiento occidental. En la secuencia en que él toca delicadamente su cuerpo con gestos que indican el reconocimiento de sí mismo, Zózimo invita al público a mirar su negritud, especialmente cuando explora sus recortes y cuando orienta el cuerpo a un gesto político que va en otra dirección, más allá de la exposición de ese cuerpo que, en la modernidad, se forja entre la promesa de salvajismo y el deseo erótico.
El carácter experimental de la película reside, por lo tanto, en un espacio abierto para la creación, que tensiona lo que se lee como realidad pero evoca otros códigos para posibilitar nuevas lecturas en las que el sujeto sortea las limitaciones impuestas por la blanquitud. El acto de imaginar la libertad revela una posición contraria a la continuidad de estructuras raciales, ya que permite la reconstrucción del cuerpo-imagen fragmentado, algo parecido a la brecha de la pretitude (negritud) de Denisse Ferreira da Silva, un espacio donde la performance negra se impone como una insurgencia frente a los límites puestos por la modernidad. Según pensadores como Leda María Martins o Milton Santos, esa fabulación, para hacerse presente, necesita ser experimentada varias veces e ir reconfigurando el imaginario, pero no en una reconfiguración dentro de un espacio limitado sino comprendiendo las multiplicidades de los eslabones que interactúan entre sí.

Fotograma de la película Alma no Olho, 1974, dirigida por Zózimo Bulbul.

La secuencia final muestra a Zózimo caminando en dirección a la cámara. Su cuerpo se acerca mientras rompe cadenas, un gesto que muestra la ruptura con el mundo ordenado del cual él forma parte, emancipando por medio de imágenes otros modos de inscribir la racialidad en el campo subjetivo. Así, él ilustra otra pregunta hecha por Hartman sobre cómo imaginar la corporalidad de una manera que no esté vinculada ni a la servitud ni a la violencia.
Sobre el autor
Kariny Martins
Kariny Martins (Río de Janeiro, 1995) Es doctoranda en comunicación (PPGCOM/UFF), guionista y curadora audiovisual. Es autora del libro Ficção Especulativa no Cinema Negro Brasileiro (2023).

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