Revisando la ausencia de América Latina en los debates sobre arte afrodiaspórico

Sonia Gomes, Exposición Imagining Black Diasporas, en el Lacma, Los Angeles, 2024. Foto: Eduardo Nasi
10 Noviembre 2025
Revista América Latina
Palabras Eduardo Nasi
Traducción Nicolás Gelormini
4 min de lectura
América Latina se encuentra excluida en el debate global sobre arte afrodiaspórico, dice el investigador brasileño Igor Simões, curador de la exposición Dos Brasis. Partiendo de su propia investigación al respecto, así como de decenas de publicaciones y exposiciones realizadas junto a instituciones norteamericanas como The Clark Art Institute y el Getty.
C& América Latina: ¿De qué trata tu investigación sobre la exclusión del arte brasileño, en particular, y también del latinoamericano del debate sobre arte afrodiaspórico? A primera vista, suena un poco contrário, porque, al observar la programación cultural en las grandes ciudades, parece que estamos pasando por un boom.
Igor Simões: La gente se sorprende siempre que entro en ese tema. Pero si el arte afrodiaspórico parte de la dispersión forzada de personas negras a través del tráfico atlántico, ¿cómo se justifica la ausencia de Brasil, siendo el país con mayor población negra fuera de África?
A lo largo de la investigación, además de entrevistar a especialistas, analicé libros y exposiciones sobre la diáspora africana. Y entonces abría y contaba cuántos artistas no eran de Estados Unidos. No eran todos, pero la mayoría sí lo eran. Después venían de Reino Unido y el Caribe anglófono.
Puede que no sea posible contemplar a todos los países que tienen población negra, ¿pero no hablar del mayor de ellos? Entonces, aquí mi extrañeza es la contraría. Es: “¿Cómo no ver esa ausencia?”
C&AL: ¿Hay casos específicos que ejemplifican esa ausencia?
IS: Para pensar la investigación, revisé no sólo exposiciones, sino también publicaciones canónicas sobre el debate del arte afrodiaspórico. Uno de esos ejemplos es el de El Atlántico Negro, de Paul Gilroy, que es la primera referencia entre tantos trabajos sobre la diáspora africana. ¿Dónde está Brasil?, incluso en el prefacio de la edición brasileña, el propio Gilroy dice que espera que la publicación provoque la discusión en Brasil. Esta es una publicación canónica, que intenta abarcar una idea sobre el atlántico, pero refiriéndose específicamente a la experiencia de Reino Unido.
C&AL: ¿Por qué optar por el concepto de “Améfrica”, de Lélia Gonzalez, para abordar el problema?
IS: El imperialismo de Estados Unidos se encuentra en el centro del debate de Lélia y el hecho de que el concepto de afroamericano, de afro-América, fue completamente capturado por esa perspectiva imperialista. El concepto de Améfrica parte del presupuesto de pensar una experiencia horizontal entre las experiencias negras en las Américas.

Samuel de Saboia, Self Generated Magic Organic Freedom, 2024. Foto: Gene Ogami
El concepto de Améfrica parte del presupuesto de pensar una experiencia horizontal entre las experiencias negras en las Américas.
C&AL: ¿Hay algún proyecto que haya llamado tu atención como un buen ejemplo?
IS: De las cosas que he visto recientemente, Imagining Black Diasporas, de la curadora Dhyandra Lawson, en exhibición en el LACMA, en Los Ángeles, fue la mejor exposición sobre la diáspora africana por la forma en que presentó a artistas de distintos contextos. Había artistas de los Estados Unidos, sí, pero también africanos, cubanos y tres artistas brasileños: Paulo Nazareth, Sonia Gomes y Samuel de Saboia. Allí hay un debate, que surge sobre el pensar en un hilo que conecta las diferentes experiencias estéticas en la diáspora.
C&AL: ¿Cuál sería el camino para hacer algo distinto? ¿Estás intentando crear un mapa de ese camino para quien se arriesgue a hacerlo de ahora en adelante?
IS: Siempre comienzo a investigar pensando también en lo que se puede hacer para cambiar el escenario. Desde el inicio, este proyecto tenía como objetivo pensar en estrategias. Hoy, las estrategias que veo son:
1. Más publicaciones y traducciones de textos sobre arte afro-brasileño, así como de artistas brasileños, para circulación internacional.
2. Geopoliticamente, Brasil debe reconocerse tanto como parte de América Latina como de la experiencia améfrica, tal como lo propone Lélia Gonzales. No se trata de borrar a Estados Unidos, sino de buscar una horizontalidad entre las experiencias negras.
3. Lo más importante: la realización de exposiciones de artistas negros brasileños que sitúen la producción brasileña en el diálogo del debate global sobre la diáspora. Y aquí entra tanto la cuestión de América Latina, como la de las experiencias en las islas, por ello Améfrica. El proyecto de exposición en el que me encuentro trabajando –un proyecto en busca de un techo y financiamiento– incluye artistas de Estados Unidos y Gran Bretaña, aunque el eje es Brasil, con algunos artistas africanos, además de Jamaica, Venezuela, Colombia. Por ahora tengo una lista de 80 artistas, y el proyecto es para 50. Claro que me gustaría hacerlo con cien, pero no se puede hacer Dos Brasis todo el tiempo.
Igor Simões es investigador y curador brasileño enfocado en arte afro-brasileño y las representaciones de la negritud.
Sobre el autor
Eduardo Nasi
Eduardo Nasi es periodista, con una trayectoria marcada por el análisis del arte, exposiciones y sus interacciones con cuestiones ambientales, sociales y políticas.
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